Día Internacional contra la Violencia de Genero

Ayer fue el Día Internacional  contra la Violencia de Género y escuché por la radio testimonios como “Soy fulanita y lo he logrado. De esto se puede salir. Puedo rehacer mi vida.” Vamos, como si fueran drogadictas o alcohálicas, como si fuera una reunión de esas de Alcohólicos Anónimos: “Soy Zutanito y bebo, pero voy a salir. Se puede”. Como si fueran enfermas, marginadas, locas.

No deberái ser así. Los enfermos son los maltratadores, los que deberían seguir el tratamiento son los que practican la violencia, no las personas que la sufren. Pero por desgracia realmente estas personas son las que necesitan el tratamiento, porque esa violencia las hunde en lo más profundo y sin ayuda muchas no lograrían salir a flote y después mantenerse.

Para conseguir que esto no sea así tenemos que apoyar todos, principalmente los hombres. Cuando los maltratadores empiecen a ver que no todos somos como ellos, cuando empiecen a ver que todos les aborrecemos, entonces quizá empiecen a darse cuenta que la vida es otra cosa, que todos somos iguales, y que si alguien es distinto son ellos, con su violencia y su prepotencia.