Y el Atleti Supercampeón de Europa (otra vez)

Foto de celebración de la Supercopa de Europa por el Atlético de Madrid
Atlético de Madrid, Supercampeón de Europa

Ayer el Atleti se proclamo Supercampeón de Europa al ganar por 2-4 al eterno rival en un partido enorme del Atlético, en mi opinión totalmente subjetiva.

Leo las crónicas de los medios y la gran mayoría destacan que el Real Madrid echa de menos a Cristiano y los fallos defensivos que propiciaron los goles del Atleti, como si los simples fallos ya fueran gol. Sin embargo, los goles del equipo blanco fueron un derroche de inteligencia y buen juego de sus jugadores, principalmente el gol de penalti de Ramos ejerciendo de Cristiano Ronaldo.

Pues yo qué quieren que les diga, pero además del fallo de Ramos y Varane en el primer gol de Costa, hace falta que el delantero acierte a llevarse ese balón en un autopase de cabeza, rompa en velocidad a Varane y, sin casi ángulo, pegue un zurriagazo al balón, tal y como lo hizo, para meterlo entre los tres palos (en alguna crónica he visto echar la culpa a Keylor Navas por no parar un balón que entró por su palo).

En el segundo gol es necesario, además de la pifia de Marcelo intentando evitar un saque de banda que era para ellos para más inri, que alguien con la fe de Juanfran fuera tras él, esperando el fallo, claro, recuperase el balón y se lo pasase a Correa. Que este se deshiciese de dos rivales y llegara hasta la línea de fondo para tirar un pase de la muerte y que Diego Costa, atento a todo, estuviera donde tiene que estar un delantero centro para meter la pierna y el gol.

En el tercero, además de que Ramos la cagara pasando el balón a un compañero que se encontraba de espaldas al campo contrario, y por tanto al equipo atacante, hacía falta que Costa estuviera presionando a ese Ramos para obligarle al fallo y que Thomas estuviera atento a meter el pie, robarle la cartera a Varane y pegar un pase en volea hacia donde se encontraba Saúl. Y por supuesto, que Saúl le pegara como le pegó con su fantástica izquierda.

Y llegamos al cuarto gol del Atleti. Hizo falta que Costa – quién si no – presionara a Carvajal para robarle el balón, le diera el pase a Vitolo y este, en vez de tirar o liarse, viera perfectamente como entraba Koke para dársela y, de un certero disparo al primer toque, la incrustase en la portería de Navas.

En medio de todo esto el Real Madrid tuvo sus momentos de controlar el balón, que no el juego, pero el Atlético también tuvo muchos momentos de bailar – sí, bailar – al contrario con pases y triangulaciones que hacía mucho que no veíamos en partidos contra el rival capitalino, acostumbrados en muchos partidos a vivir de dejarles el balón y jugar al contragolpe, disfruté de ratos en los que Lemar (qué grande y que buenas tardes de fútbol creo que vamos a disfrutar con él), Koke, Saúl, Juanfran, Lucas… se pasaban el balón entre ellos en plan billar con toque, toque, toque. Qué enorme figura en defensa de Godín, robando cada balón con una finura increíble y sacándolo jugado, con un Savic sobrio y preciso.

¿Que fallamos? Claro. Por eso dio el pase Bale y remato Benzemá de cabeza. Falló Lucas, que dejó que se le fuera Bale y falló Oblak que con su falsa salida dejó expedito el balón para el cabezazo de Benzemá. Pero no voy a ser como esos periodistas de postín, de hecho no soy periodista y escribo lo que me da la gana, tengo que decir que para que Benzemá rematase el balón de un espléndido cabezazo antes Bale tuvo que pegarle al balón como lo hizo yéndose por fuerza y rapidez de Lucas. También falló Juanfran en el penalti al tocar con la mano el balón mientras cubría mal a Benzemá, que echándose hacia atrás desequilibró al defensa. Acierto de Benzemá también.

Pero es que así son estas cosas del fútbol: que siempre se unen en el mismo instante fallos de los que defienden y aciertos de los que atacan.

Sin embargo, en esta prensa del régimen (blanco) solo analizan lo que le ocurre a SU equipo, sin importar el juego del equipo contra el que se juega las habichuelas SU equipo. Y así les pasa: que solo son capaces de mirarse su propio ombligo sin ver lo que tienen enfrente.

Y disculpen lo atrasado de la publicación, pero cuando uno está ocupado (de vacaciones), pues está ocupado…