Leo en el diario gratuito 20 Minutos en su edición de , que “juzgan a una por matar a un fugitivo“. Profundizo en la noticia y resulta que la Audiencia Provincial a iniciado el juicio contra una agente de la Policía Nacional acusándola de homicidio imprudente por matar al copiloto de una furgoneta robada, interceptada por la policía de Coslada, que tras ser parada, emprendió la huida, primero por la calles de la localidad y posteriormente por la M-45, que parece ser que circulaba en dirección contraria y dando bandazos. La agente disparó su arma reglamentaria, una de las balas atravesó la puerta trasera dando al copiloto en la espalda y causándole la muerte. El fiscal pide una pena de dos años y seis meses de prisión para la policía.

Y me pregunto: ¿para qué cojones llevan armas las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado? ¿Para vacilar? O sea, que un pollo que junto a un pavo conducen una furgoneta robada, que se les da el alto y ellos se dan a la fuga, que conducen a toda leche por las calles de una ciudad, por dirección prohibida, dando bandazos a diestro y siniestro, le paras de un tiro porque es o ellos o el resto de gente que no tiene culpa de lo que pasa, y resulta que te juzgan por homicidio. ¡Ojo, que no ha disparado cualquier loco que pasaba por allí y, como en el antiguo oeste, ha sacado su revolver y se ha liado a tiros, no! ¡Coño que era la policía! ¡Qué había que parar a esos hijos de puta antes de que se cargaran a alguien por el camino!

Pues no, eso no es así. Ahora ya no sabe uno quienes son los buenos y quienes los malos, porque parece ser que la mala a sido la agente de policía por utilizar los medios que tenía a su disposición. Eso sin contar con que es más que probable que sus disparos fueran dirigidos a las ruedas, pero a la velocidad que irían me imagino que la puntería no debe ser mucha. Pero igual que los policías saben que se juegan diariamente en sus ocupaciones, los también deberían saber lo que se juegan. Es como el torero, que cuando sale a la plaza ya sabe que le puede pillar el toro. Y si le pilla no vale decir “qué toro más hijo puta”. El toro no estaba allí por su propia voluntad, estaba porque tenía que estar y no puede dejar que lo toreen así como así.

Los chorizos cuando hacen de las suyas ya saben a lo que se exponen, y la policía está ahí porque tiene que estar, porque tienen que velar por nuestra seguridad.

 

Los odio. No lo puedo remediar. Llevo todo el santo (viernes) día aguantandolos. Esos que se creen que el carril derecho es algo a evitar, que lo mejor es el izquierdo o, cuando menos, el central en las vías con tres carriles. Incluso genéricamente deben ser el izquierdo o el de su derecha como poco; porque si tenemos algún tramo con cuatro carriles hay que quedarse al menos en el tercero empezando a contar por la derecha.

Es algo que ya comenté, pero es que hoy ha sido un día especialmente insoportable. Después de tener que desplazarme a Villa del Prado desde Alcalá de Henares he pasado por todos los supuestos anteriores. Autovía A-2, M-45, M-50, Autovía A-5 y vuelta.

Eso sin contar con los fitipaldis que se dedican a hacer slalom, fiu, fiu, entre los , rebasando a unos por la derecha y a otros por la izquierda o velocidades que no creí que se pudieran coger con un Seat Ibiza.

El señor Pere diciéndonos que en Semana Santa nos abonemos a las torrijas caseras y lo hagamos sin prisa y mientras unos primos chalados tienen prisa por comérselas. Coño, que se las coman ellos solos y nos dejen tranquilos a los demás.

El colmo ha sido a la vuelta. M-50. Por fín venimos varios vehículos por el carril derecho. El que rebasa lo hace por el carril central. Yo paso a una furgoneta. Vuelvo a mi derecha. A continuación paso a un A6. Vuelvo de nuevo a mi derecha. Cuando le dejo a unos quinientos o seiscineto metros detrás de mi observo por el retrovisor ¡que se pasa al carril central! ¡Si no tiene a nadie a quién pasar y yo ya me he alejado!

Es que no lo entiendo. Qué problema tendría en seguir por el carril derecho, si iba tan feliz, sin meterse con nadie y nadie se metía con él.

Me rebelo. De verdad que no soporto las procesiones de Semana Santa todas por el carril izquierdo. Bueno, las del resto del año, tampoco.

 

Martes. 21 de agosto. 18:30 horas. Salida desde Alcalá de Henares. M-45, acceso desde A-2. Llegada al panel informativo a la altura del puente que une Torrejón a San Fernando. Indican que los carriles izquierdos están cortados por obras, dejando únicamente el carril derecho. Hasta ese momento he pasado por varios paneles informativos en la A-2. En ninguno se ha informado de las obras. Atasco monumental por mucho que sea Agosto. ¿No podían haber avisado antes en los paneles de la A-2? ¿No podían haber dado trayectos alternativos? Pues no. El que llegue allí ¡¡qué se joda!! Qué se chupe el atasco, que para eso estamos en verano, agosto y por la tarde, para perder el tiempo en atascos. ¿Cómo, que ese iba a trabajar? Pero a quién se le ocurre trabajar en verano. Es que tenemos cada cosa….

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