Señal encontrada en la calle de Agastia, Madrid.
Hacia la derecha no se puede aparcar ¿O sí se puede aparcar en batería? Y entonces hacia la izquierda ¿en batería o en línea? Dudas Existenciales.
Señal encontrada en la calle de Agastia, Madrid.
Hacia la derecha no se puede aparcar ¿O sí se puede aparcar en batería? Y entonces hacia la izquierda ¿en batería o en línea? Dudas Existenciales.
Un coche, bemeuve, delante de mi. Va pisando huevos. Me digo: “vale, va con precaución“. Pasamos el tunel de Alfonso XIII bajo López de Hoyos. Seguimos pisando huevos. A la salida el semáforo se pone en rojo. El bemeuve se lo salta del tirón, a su velocidad, tan ricamente. Se echa a la derecha y aparca encima de la acera. Me cago en la precaución. Se baja una pava, se va a la puerta trasera y saca al niño o niña para la guardería. Coño, después dicen que me cabreo. Pena de policía municipal de Coslada que la hubiera cazado en tamaña falta. Joder.
Me siento un rato en un banco de la Plz. de España de Madrid y me quedo observando el panorama. Un compendio de gente que forma el decorado. Nada más tomar asiento veo pasar una rubia, tacones, pantalón ajustado, mareando la mierda. En el banco de al lado encuentro a uno de los denominados “sin techo“, aunque no es cierto, tienen un bonito techo de polución sobre sus cabezas. Intenta dormitar al calor del sol de la mañana, se mueve a un lado y otro buscando la posición más cómoda. Como yo los domingos a la hora de la siesta. La busco en el sillón, mi sillón, frente al televisor. Pero su película es mejor, más real, más de la vida.
En otro banco más allá una pareja de sudamericanos se hacen arrumacos y descansan tranquílamente. ¿Turistas? ¿Emigrantes en su día libre o sólo en su mañana libre? Un jubilado lee frente a ellos en otro banco más. Todo paz. Todo tranquilidad. Eso si nos olvidamos del tráfico. El tráfico rodea la plaza por todos lados. Es una isla en el mar de coches. En pleno centro de Madrid. Suave sol de primavera, ligera brisa, un libro del jodío Pérez-Reverte. Es que es un cachondo el tío. Cómo escribe.
Ahora me doy cuenta del cincuentón allá enfrente, vestido de negro, movil a la oreja y pechera de la camisa desabotonada, tomando el sol y cogiendo colorcillo. Le va a quedar pintado un triángulo casi perfecto en ese pecho varonil.
De pronto aparece a caballo, tacatá, tacatá, un policía nacional. Se dirige a un extranjero moreno cercano al pintor de pecho. Desde el caballo le pide la documentación. Parece en regla, porque le deja ir. Echa a otros que en otro banco tienen un carro de esos de hipermercado. Debe ser que está prohibido estacionar carros en la plaza.
Lo siguiente me deja patidifuso. Se dirige a un fulano que está leyendo un libro tan ricamente, le da las riendas del caballo para que se lo sujete, se adentra en los mares de cesped de la plaza y reclama a los tumbados nadando en ese mar que allí no se puede nadar, que sólo se permite sentarse en el flotador. Vuelve, recoge su caballo, supongo que agradece al ciudadano la ayuda prestada y se va con su compañero vaquero, que acaba de llegar de dar una paseito por la zona, a seguir pidiendo más documentaciones, a decirle al del banco de al lado que no se puede dormir, que no son horas, cojones.
Mientras me retiro veo a mi vecino bostezando el sueño que no le han dejado hacer.
Los odio. No lo puedo remediar. Llevo todo el santo (viernes) día aguantandolos. Esos que se creen que el carril derecho es algo a evitar, que lo mejor es el izquierdo o, cuando menos, el central en las vías con tres carriles. Incluso genéricamente deben ser el izquierdo o el de su derecha como poco; porque si tenemos algún tramo con cuatro carriles hay que quedarse al menos en el tercero empezando a contar por la derecha.
Es algo que ya comenté, pero es que hoy ha sido un día especialmente insoportable. Después de tener que desplazarme a Villa del Prado desde Alcalá de Henares he pasado por todos los supuestos anteriores. Autovía A-2, M-45, M-50, Autovía A-5 y vuelta.
Eso sin contar con los fitipaldis que se dedican a hacer slalom, fiu, fiu, entre los coche, rebasando a unos por la derecha y a otros por la izquierda o velocidades que no creí que se pudieran coger con un Seat Ibiza.
El señor Pere diciéndonos que en Semana Santa nos abonemos a las torrijas caseras y lo hagamos sin prisa y mientras unos primos chalados tienen prisa por comérselas. Coño, que se las coman ellos solos y nos dejen tranquilos a los demás.
El colmo ha sido a la vuelta. M-50. Por fín venimos varios vehículos por el carril derecho. El que rebasa lo hace por el carril central. Yo paso a una furgoneta. Vuelvo a mi derecha. A continuación paso a un A6. Vuelvo de nuevo a mi derecha. Cuando le dejo a unos quinientos o seiscineto metros detrás de mi observo por el retrovisor ¡que se pasa al carril central! ¡Si no tiene a nadie a quién pasar y yo ya me he alejado!
Es que no lo entiendo. Qué problema tendría en seguir por el carril derecho, si iba tan feliz, sin meterse con nadie y nadie se metía con él.
Me rebelo. De verdad que no soporto las procesiones de Semana Santa todas por el carril izquierdo. Bueno, las del resto del año, tampoco.
Si hay algo que me molesta sobremanera es que la gente bloquee los cruces, coño que vas a incorporarte desde otra calle, están viendo que el semáforo se ha cerrado y se van a quedar en medio. Pues nada, para allá que van. Y es lo mismo un cruce que otro, es lo mismo si está señalizado específicamente o no lo está.
Esta mañana mismo en la calle Alcalá, llegando a la Plaza de Manuel Becerra en Madrid, existe una zona especialmente señalizada para que no se bloquee ya que es la salida del parque de Bomberos que existe en esa zona. Pues bien, el único que se ha quedado fuera de la zona ¡he sido yo! ¿Soy raro? Empiezo a pensar que sí, porque es una zona pintada en el suelo ocupando dos carriles y como de tres vehículos de largo, por lo que de un total de seis coches han quedado cinco obstruyendo el paso y uno fuera: YO. Es decir, 5 a 1.
Seré el equivocado.
Me han pasado por e-mail una foto de los nuevos radares de la DGT. Además de las nuevas penas de cárcel parece ser que en algunos casos aplicarán la pena capital directamente sin juicio previo.

Por otra parte, según informa la Cadena Ser, 154 conductores ya han sido detenidos con la aplicación de la nueva ley de tráfico.
Barrio del Viso en Madrid, calle Rodríguez Marín, parquímetro zona ORA . Sin embargo no se ponen deacuerdo en la zona. ¿Es la 51?¿Es la 55? No se la importancia que puede tener que sea una u otra, pero es que van como locos
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