Las prestaciones sociales

Se anuncian más recortes de empleo, una recesión en toda regla; algunos indican que incluso peor que la que hubo después de la Segunda Guerra Mundial. Pero aquí no pasa nada. El Gobierno asegura que no habrá problemas para cubrir las prestaciones sociales. Me imagino que se refieren con ese nombre a lo que otros llamamos “cobrar el paro”. Menos mal que al menos nos aseguran que “cobraremos el paro”. Los que cotizamos, claro.

¿Y los que no? Porque ya sabemos que eso no debe ser así, pero de la misma forma también sabemos que hay mucho trabajador que ha ejercido sin cotizar. También están lo que han ejercido pero cotizaron poco. Después estamos los que tenemos suerte y cualquier cosa que nos paga la empresa va en nómina y, por lo tanto, cotizamos por ello. A nosotros nos aseguran la paga completa.

El problema empieza cuando se termina de “cobrar el paro”. A partir de ahí ya no hay prestación social. Y entonces ¿qué hacemos? Porque esto es una rueda que gira: no puedo pagar la hipoteca, evidentemente consumo poco, los comerciantes y profesionales de los que no consumo empiezan a acercarse peligrosamente a mi situación, dejando así mismo de consumir y haciendo que otros comerciante y profesionales se acerquen a nuestra situación que harán que dejen de consumir y…Así hasta el infinito.

Ya se pueden poner la pilas y hacer algo con todo esto, porque si no realmente lo llevamos bastante crudo por mucho que nos garanticen las “prestaciones sociales”, o sea, “el paro”.