Al final, tablas

Así han quedado los dos enfrentamientos entre Atlético de Madrid y Liverpool, empate en los dos partidos y ambos a un gol. Y Fernando Torres al final en la grada sin jugar ninguno de los dos partidos. Ni pa’ tí, ni pa’ mí en nada, ni en victorias, derrotas o Torres.

De todas formas lo mejor de todo ha sido lo de las dos aficiones, tanto Madrid y en el Vicente Calderón como en  Liverpool y en Anfield. Si hace unas semanas atrás comentaba la sana envidia que me dieron los seguidores del Villareal y el Celtic, hoy me rindo ante los seguidores de mi Atlético y del Liverpool. Una tremenda lección de deportividad. La pena es que sea sólo con ciertos equipos, en ciertos momentos y por cosas absurdas como que ambos tengamos a Torres como nexo de unión. Aunque al menos tenemos ese nexo que evita los malos rollos y que hayamos visto una ida y una vuelta de la Liga de Campeones con tal deportividad, en la grada y en el campo. Lo que de verdad me jode es lo poco que se hacen eco los medios de ello y lo mucho que hubieran publicado sobre cualquier pequeño incidente. En vez de ensalzar lo bueno para ver si se repite se dedican a ensalzar lo malo, para que se repita y tener más que escribir la próxima vez. ¡Ojo! No digo que la prensa sea la culpable de los incidentes que ocurran, pero si que es verdad que lo que es noticia normalmente es lo que da morbo y no la normalidad.

Ahora comentando el partido, creo sinceramente que ha sido un resultado injusto. Creo que el árbitro la ha cagado y creo que el linier más, que ha sido el que lo ha pitado (el árbitro en principio no dice ni pío). Y para colmo sabiendo que la había cagado no ha sido condescendiente con los sufridos jugadores y le ha llenado de tarjetas (la del Kun Agüero es de risa). Que pite un penalti que para mí sólo existe en la mente del linier, después de tragarse la mano de Perea y las de Mascherano y creo que Carragher, que pite lo que ha pitado con el tiempo cumplido es de juzgado de guardia. Vamos, que el sueco este no tenía que pitar un partido junto con sus linieres en sus putas vidas.

Y creio que el resultado es injusto porque aunque la pelota, sobre todo en la segunda parte, fue del Liverpool, lo que es peligro, la verdad es que poco. Todo fue desvaratado tanto por la defensa como por el portero: inmenso Perea en su puesto natural de central, Assunçao por delante de los centrales, la labor de Maniche en el centro junto a Raúl García, tremendo Antonio López por una banda que no es la suya, Pernía hoy me ha gustado más, aunque se le han ido varias veces por su banda, Heitinga hoy bien y Forlán, Maxi y Simao bajando a ayudar a la defensa. Y Leo Franco, que ha vuelto a demostrar por qué debe ser el portero titular del Atlético de Madrid sin discusión alguna. En fin un partido muy completo. Aprovechamos nuestra oportunidad en el perfecto control de balón de Antonio López en una de sus subidas por banda y su pase preciso a Maxi (aunque yo creo que iba para Forlán). Fallamos alguna más, como la de Simao con la puerta para el sólo; incluso alguna vez se dieron cuenta que podían jugar al futbol y mantener el balón durante la primera parte, lo que pasa es que se les pasaba rápido la “manía de jugar”. Por lo demás para mi bien.

Eso sí, con un entrenador tan cagón no llegaremos nunca a nada. Que lo sepáis. Deja a Kun Agüero en el banquillo de principio. Dices: “bueno, como andaba cansado y muy cargado, pues vale, lo reserva un poco. Lo sacará en la segunda parte. Pero coño, es que jugamos con un solo delantero”. Forlán pegandose por todo el campo él sólo. Sale mediada la segunda parte Kun, y va y quita a Forlán. Seguimos con un sólo delantero deambulando por el campo en busca de balones. ¡Me cago en su padre! Si hemos estado jugando con dos delanteros lo que llevamos hasta ahora ¿por qué narices me saca hoy a uno! Pues por cagón. Han demostrado que sabían jugar al fútbol. Lo hicieron también después del cuarto gol del Villareal. Pero no se puede ser tan cagón. Hay que ir a por los partidos y jugando al fútbol que saben, porque repito, saben. Pero si empezamos son un entrenador cagón, pues seguiremos con un equipo cagón que piensa que en cualquier momento nos gana cualquiera.

No se dónde llegaremos este año. No se si haremos mucho en Liga de Campeones, aunque vamos bien; no se hasta dónde llegaremos en la Copa; no se en que posición quedaremos en Liga BBVA; lo que sí se es que no quiero a este entrenador cagón, independientemente de lo lejos que nos lleve. Necesitamos un entrenador con cojones, con ganas y que crea en su equipo y este no lo es.

Y por cierto, en el total de la eliminatoria deberíamos haber ganado los dos partidos si tenemos en cuenta que en Madrid el Liverpool mete dos goles: uno ilegal en fuera de juego que no se pita y otro legal que sin embargo el árbitro anula; y por otra parte el Atlético mete otros dos goles: uno legal, que el árbitro anula y otro legal que esta vez no anula. Resultado con el que debía haber terminado el encuentro: 2 – 1.

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