Entre todos la mataron…

Politicos

Se acaba el tiempo y seguimos con un gobierno en funciones que ni siquiera está. Ninguno ha sido capaz de coger el mandato de los ciudadanos y sacar de ahí un gobierno aunque fuera de transición para ir solucionando los problemas a los que, día a día, nos enfrentamos los ciudadanos.

Un Rajoy cobarde no fue capaz siquiera de intentar formar un gobierno y en sus entrevistas con el Rey simplemente dijo: paso a grande y a chica. Rivera con un número de escaños mucho menor de lo esperado, se había quedado en fuera de juego totalmente. Pablo Iglesias llegó, vió y quiso ganar con un ordago a la grande: verá usté, señor Felipe, que ya le vengo con todo pensado, que esto lo arreglo yo, que para eso hemos llegado a la política, para arreglar to’lo roto. Y a Pedro Sánchez solo se le puede dar las gracias por coger el testigo y decir que lo iba a intentar.

El problema es que cogío un compañero de fatigas que no parece ser el idóneo. Si dices ser de izquierdas tienes que entenderte con la izquierda, no con la derecha. Pero Pedro se ha empeñó desde el principio en dar protagonismo a aquel que lo había perdido del todo. Rivera se había hundido en su propio puré de candidatos y llegó Sánchez a sacarle cogiéndolo del pescuezo y llevándole a flote. Ahora se cree alguien y así nos va. Se agarra al pacto cuando le interesa, pero va votando en el congreso lo que le parece saltándoselo a la torera  y llama al PP, a ese de la corrupción más grande vista nunca en este país, para que se una a ese pacto de las lentejas, como dice un compañero.

Rajoy por cobarde, Sánchez por querer pactar con quien no debe, Rivera porque sigue empeñado en meter al PP en la fórmula mágica del pacto trasversal e Iglésias queriendo ser el listo de la clase, que para eso es maestro universitario.

Como decía al principio, encima seguimos con un gobierno en funciones que ni está ni se le espera, que no está haciendo absolútamente nada, ni para bien ni para mal, y que se niega a rendir cuentas de sus actos porque según ellos, como están en funciones no tienen que hacer nada más que esperar. Y lo peor es que no les da ninguna verguenza. Y lo más sorprendente es que aún quede gente dispuesta a seguir votando a estos que se saltan las leyes de la democracia con total impunidad.

En esta semana sabremos si nos tenemos que gastar otro pastizal en unas nuevas elecciones, algo que no es nada barato y algo por lo que debería caerseles la cara de vergüenza a todos ellos. Vamos directos a una segunda vuelta que no es tal, ya que vuelven a estar los mismos actores. Porque encima, ninguno de estos actores responsables de que vayamos a nuevas elecciones se responsabilizan de ello y se apartan para que lleguen otros con los que quizá, se pudiera pensar en hacer algo en condiciones.

El caso es que al final, entre todos la mataron y ella misma se murió.